Perdí el código de retiro
Pedís uno nuevo desde el portal. El código se guarda cifrado, así que no se reenvía el mismo: se genera otro y el anterior deja de servir.
Reservar, depositar y retirar
El circuito completo, de la compra al retiro, sin horarios y sin que nadie tenga que coincidir con el repartidor.
Todo arranca en el vecino, no en el repartidor. Cuando sabés que te va a llegar una compra, entrás al portal desde el celular y reservás: elegís el tamaño del casillero, por cuántos días lo necesitás y, si querés, una nota.
Cada tamaño aparece con sus medidas reales en centímetros y con el cupo disponible. Si un tamaño está completo se muestra deshabilitado, así la reserva no falla al confirmar.
Al confirmar recibís un código de depósito y un texto listo para pegar en las indicaciones de entrega de la tienda o del envío.
El repartidor no necesita cuenta ni aplicación. Llega al edificio, ingresa el código en la pantalla del locker y se libera la cerradura del casillero que ya estaba reservado. No elige unidad ni tamaño.
Deja el paquete, cierra, y el depósito queda registrado cuando la cerradura vuelve a trabarse. Si el repartidor llega sin código, puede hacer un depósito sin reserva eligiendo la unidad y el tamaño en la pantalla.
Apenas el paquete queda adentro te llega un aviso por mail o por WhatsApp con tu código de retiro. No hay horarios: vas al locker cuando te quede cómodo, ingresás el código y se libera la cerradura.
Después del retiro la pantalla te pregunta si pudiste sacar el paquete. Si algo falló, queda una incidencia que la administración ve en el día.

Pedís uno nuevo desde el portal. El código se guarda cifrado, así que no se reenvía el mismo: se genera otro y el anterior deja de servir.
Antes del vencimiento te mandamos un aviso. Si se vence, el depósito queda registrado como vencido y la administración lo ve en su panel.
El equipo guarda una copia local de lo que necesita para seguir operando y, cuando vuelve la conexión, informa todo lo pendiente.
Para verlo desde cada lado, mirá lo que cambia para los vecinos, para los administradores de consorcio y para el consorcio.
Contanos dónde está el edificio y cuántas unidades tiene, y armamos la propuesta.